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martes, 26 de abril de 2016

"Speed mentoring" o cómo aprender mucho en 15 minutos



La formación es el objetivo de estos breves encuentros en los que un mentor ofrece su conocimiento a una persona o a un grupo. Escuchar y concretar tus preguntas es la clave para sacarles partido.

¿Sabes cuáles son tus disparadores?

Marshall Goldsmith y Mark Reiter, autores de Disparadores, un libro que publica Empresa Activa, los definen como "cualquier estímulo que reconfigura nuestros pensamientos y acciones". Sin embargo, conviene no olvidar algo en lo que ellos hacen hincapié: "Nadie nos puede hacer cambiar si nosotros no queremos cambiar".

La dinámica y la agilidad de estas jornadas obligan 
a tener un discurso muy preciso

El speed mentoring es una de las metodologías formativas que puede ser tú disparador; el punto de partida para dar un giro a tu vida, potenciar tu carrera o, simplemente, ver las cosas desde otra perspectiva. En estos encuentros, cuya duración no excede los quince minutos, el mentor facilita formación al mentee o a un grupo a través de su conocimiento y experiencia. Es algo similar al speed dating, pero aquí el objetivo no es encontrar la pareja ideal, sino aprender en tiempo récord.

El objetivo

Esta misma semana Olay, en colaboración con Womenalia, organizó una jornada de speed mentoring en su primera edición de Mujeres Ynfinitas. A través de varios encuentros con mentores expertos, las participantes tuvieron la ocasión de tomar contacto con temas muy concretos para su desarrollo profesional. Beatriz García-Quismondo, directora de desarrollo de negocio de Womenalia, explica que mediante este sistema "se pueden tratar temas como el personal branding o las claves para hacer una buena negociación. Por otra parte, y en función de los participantes, en algunos casos pueden ser varios con un único mentor, se fomenta el networking y con las preguntas que se plantean la formación es más rica".

Antes de participar en una de estas jornadas -normalmente van dirigidas a emprendedores pero también persiguen el desarrollo de carrera- conviene que escojas el tema que más te interesa y que lleves las preguntas preparadas. Marta Romo, socia directora de Be-Up, apunta que tanto el mentor como los mentees tienen que ir al grano: "Estas jornadas están muy bien estructuradas y dinamizadas por un espacio que permite a los participantes pasar de una otra mesa y, en el caso de los emprendedores, compartir así sus proyectos con otros que también han creado su empresa y con varios mentores".

Los buenos mentores son capaces de contar una historia 
que deja huella en el 'mentee'

La dinámica y la agilidad obligan a tener muy bien preparado el discurso. Romo recomienda hacerlo como si se tratara de un elevator pitch -presentación en menos de dos minutos-. Por esta razón, Puri Paniagua, socia de Pedersen and Partners, define el speed mentoring como apto para "personas con alta capacidad de comunicación y síntesis, mentalidad abierta para considerar y valorar muchas experiencias muy diversas".

Entre las cualidades de los mentores apunta que deben ser "profesionales con experiencias que pretenden compartirlas sin sentar cátedra. También es clave la capacidad de escucha y comunicación, y definir un procedimiento reglado del tiempo que emplea el participante en preguntar y el mentor en compartir, deber ser una conversación y no un monólogo".

Mentor y 'mentees'

Eva Aguilera, socia de Ethica Consultores, menciona también entre las cualidades del mentor "la generosidad, la humildad para transmitir sus conocimientos y experiencias desde la generosidad, una vocación de servicio y ayuda a otros". Y, otra cosa no menos importante, su capacidad para contar historias -storytelling-: "A veces la mejor forma de ayudar y mentorizar a otra persona es poder contar tu propia experiencia, y hacerlo de manera que llegue, que le sea útil y que no se le olvide". Victoria Cadarso, experta de Mujeres Ynfinitas de Olay y una de las mentoras en la jornada celebrada esta semana, hace hincapié en esa capacidad para contar historias: "Un mentor es una persona que ha vivido una experiencia y la cuenta. Si alguien explica la teoría desde la realidad, lo hace con conocimiento pleno; eso es lo que deja huella en el mentee".

Moverse como 'pez en el agua'

Aprovechar al máximo los quince minutos, como mucho, que dura un 'speed mentoring' es el objetivo para salir reforzado de estas jornadas que, por otra parte, cada vez son más populares. Por eso, antes de apuntarte a cualquiera de ellas es conveniente que indagues sobre los organizadores, los mentores y los requisitos para participar. Esto último te dará las pistas de las personas con las que puedes reforzar tu 'networking'. Marta Romo, socia de Be-Up, desconfía de los eventos multitudinarios y de aquellos en los que no hace falta confirmar asistencia: "Una buena sesión se caracteriza por un número de plazas y que defina claramente el perfil de los mentores. Y también es importante que, en el caso de que haya que pasar por varios encuentros, el organizador facilite la guía más adecuada para que el recorrido se ajuste a los objetivos planteados". Una vez identificada la jornada que mejor te va, debes tener claro qué es lo que quieres obtener del mentor. Eva Aguilera, socia de Ethica Consultores, recomienda "apuntar todas las preguntas. Es la única manera de ir al grano". Ir con actitud de aprendiz es su segundo consejo: "A veces a los mentorizados les cuesta recibir consejos o ideas contrarias a lo que esperaban recibir, incluso pierden el tiempo justificando sus propias decisiones". Y, por último, Aguilera afirma que hay que saber concretar y ser muy preciso: "El 'mentee' debe recordar que el mentor sabe de lo que está hablando y que está ahí para ayudarle".

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