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domingo, 16 de agosto de 2020

6 consejos para conseguir un ascenso en el trabajo

                       

Si tú no tomas las riendas de tu carrera laboral para progresar y avanzar, ¿quién lo hará? Por eso, es fundamental establecer un plan de crecimiento en tu trabajo, siendo proactivo e invirtiendo tiempo en saber dónde te gustaría llegar, qué logros te gustaría alcanzar, y qué perspectivas tienes dentro de la organización donde trabajas.

Desde Hays te presentan seis maneras de darle valor a tu perfil y fomentar el progreso en tu carrera laboral:

1. Cumple tus objetivos

El primer paso para posicionarte de forma óptima dentro de la empresa y de tu equipo es cumplir con las metas establecidas. Conseguir unos buenos resultados y superar los objetivos marcados le mostrará a tu responsable todo tu potencial y que estás preparado o preparada para asumir las responsabilidades que conlleva un ascenso.

2. Comunica tus logros

Los expertos de Hays insisten en la idea que no te importe hablarle de tus éxitos a otros. Si estás trabajando duro y obteniendo buenos resultados, no te avergüences de decírselo a tu jefe y a tus compañeros.

No se trata de presumir sin límite por la oficina o en las reuniones, pero quizás sí que puedes enseñarle a tu jefe el correo de un cliente satisfecho, o compartir tus conocimientos con tus compañeros.

Este punto ha de ser recíproco, es decir, debes celebrar de igual forma tus propios logros como los de tus compañeros, ya que eso fomentará una cultura colaborativa por tu parte y tus ganas de involucrarte en más proyectos siguiendo buenas prácticas.

3. Invierte en tu propio desarrollo

Nada causa mejor impresión y muestra tu interés en progresar como invertir en el desarrollo continuo de tus propias habilidades. Tu jefe podría tener un presupuesto limitado o inexistente para tu formación y aprendizaje, pero esto no es un impedimento. Hay muchas de maneras de poder hacerlo tú mismo.

Por ejemplo, puedes asistir a eventos de tu sector o buscar webinars y cursos online gratuitos. También podrías solicitar que un compañero de otro departamento te enseñase a realizar algunas de sus tareas diarias, con el fin de aprender y mostrar a los demás esta sed de aprendizaje.

4. Encuentra un mentor

Para que los líderes te tomen en cuenta, debes salir de tu zona de confort y encontrar un mentor, alguien cuya carrera admires y que pueda darte consejos sobre aquello en lo que necesitas mejorar para progresar.

Los beneficios de tener un mentor son dobles. "No solo te puede aportar orientación y apoyo, sino que, además, puede convertirse en un defensor muy positivo ante otras personas de la empresa, o potenciales empleadores de su propia red de contactos en el futuro", afirman desde Hays

El hecho de disponer de la ayuda o orientación de un mentor no nos resta valor como profesionales, al contrario. Hasta los responsables de equipos y los ejecutivos cuentan con ellos como guías.

5. La actitud y la aptitud son fundamentales

Nada te ayudará más a construir tu reputación como profesional que mantener una buena actitud y tener amplias aptitudes profesionales.

Debes ser positivo y a la vez resolutivo. Cuando te enfrentes a un desafío o un problema, no le presentes solo el problema a tu jefe, sino que debes aportarle una solución.

También debes ser humilde a la par que ambicioso. Muestra ganas de aprender y asumir nuevas responsabilidades, ya sea aprendiendo de otro compañero, convirtiéndote en un experto en IT u ofreciéndote para aprender nuevas habilidades y llevar proyectos que vayan más allá de tus funciones oficiales.

Por último, para poder progresar como profesional debes saber encajar las críticas. Cuando tu jefe te da una valoración, acéptala y actúa de manera constructiva y práctica. Esto demostrará que te tomas en serio tu desarrollo y respetas su punto de vista.

6. Destaca y habla en las reuniones

Ante una reunión, lo mejor que puedes hacer es preparártela a conciencia, organizando tus opiniones, ideas y puntos de acción relevantes de manera que estés totalmente preparado de antemano.

En este sentido, puedes ofrecerte como voluntario para hacer presentaciones en eventos de la empresa, o exponer ese proyecto que tan bien ha funcionado ante los otros departamentos de la compañía.

Fuente: Equipos y Talento
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Apuntes del editor:

Encuentra un mentor

Para que los líderes te tomen en cuenta, debes salir de tu zona de confort y encontrar un mentor, alguien cuya carrera admires y que pueda darte consejos sobre aquello en lo que necesitas mejorar para progresar

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viernes, 31 de julio de 2020

Estrategias organizacionales, planteadas ante la necesidad de un cambio

               La Formación una palanca del Cambio Organizacional - Valuexperience

¿Qué es el cambio organizacional?

Se llama cambio organizacional a aquellas estrategias organizacionales, planteadas ante la necesidad de un cambio y basadas en la visión de la compañía, cuyo objetivo es lograr un mejor desempeño en el área administrativa, técnica y social de una empresa.

Toda organización posee la capacidad de adaptarse a un cambio organizacional, ya sea de manera interna o externa, a través del aprendizaje.

Aunque siempre las compañías se han enfrentado a los cambios, hoy en día estos son más que necesarios, debido a las innovaciones del medio. Adicional a ello, muchos cambios deben realizarse de manera permanente y acelerada, por lo que se debe actuar de forma proactiva y en conformidad al cambio planteado.

Características del cambio organizacional

Algunos aspectos del cambio organizacional son los siguientes:

  • Son técnicas basadas en el crecimiento o reestructuración de una empresa.
  • Toda organización tiene la necesidad de estar preparada para innovar en todas las áreas.
  • Puede ser aplicado de forma departamental o sobre toda la compañía.
  • Los cambios no son solo de carácter operativo, sino que en ocasiones también se aplican a la ideología, los valores o la forma de conducción de la organización.
  • Estos cambios no siempre son bien aceptados por todos los involucrados, quienes pueden resistirse al cambio.
  • Dichos cambios pueden ser graduales o radicales.

Los cambios organizacionales surgen en sentido general y a raíz de diferentes factores, que pueden ser sociales, económicos, tecnológicos o incluso políticos.


Posteriormente, los cambios organizacionales podrán ser


El cambio organizacional puede ser evolutivo o radical.

  • Cambio evolutivo o gradual
  • Cambio radical o revolucionario

Fuerzas del cambio organizacional

En todo cambio organizacional actúan fuerzas internas o externas.

Fuerzas internas

Las fuerzas internas pertenecen al interior de la organización y crean la necesidad de un cambio organizacional, para realizar una modificación de estructura y comportamiento.

Algunas fuerzas internas comunes suelen ser:

  • Cambios en los objetivos y metas.
  • Ajustes de las estrategias.
  • Cultura organizacional
  • Políticas internas.
  • Mejoras de calidad.
  • Incorporación de tecnología.

Fuerzas externas

Tal como lo indica su nombre, las externas son fuerzas ajenas a la organización que sugieren un fuerte cambio en ella. Ante estas fuerzas, existe poco control por parte de la gerencia.

Algunas fuerzas externas comunes suelen ser las necesidades culturales, económicas, ecológicas, tecnológicas, legales y políticas.

Resistencia al cambio organizacional

En muchos casos, al realizar un cambio organizacional se presentan situaciones en las que los trabajadores ejercen resistencia. Dicha resistencia puede ser de dos tipos:

  • Resistencia individual
  • Resistencia grupal

Es posible vencer esta resistencia al cambio a través de la educación, comunicación, participación, facilitación y apoyo, negociación, coerción, etc.

Importancia del cambio organizacional

El cambio organizacional es de suma importancia con respecto al futuro económico actual de una organización.

Las empresas deben tomar en cuenta que el mundo cada vez más las empuja a realizar avances en materia tecnológica y medios de producción, para que se inserten en el mercado internacional.

La competitividad, la globalización, las relaciones laborales, el sistema de producción, la economía emergente son algunos indicadores de que una nueva cultura está presente.

En vista de todos los nuevos retos que se están presentando, es necesaria la implementación de una estrategia organizacional que vaya de la mano con los cambios del entorno. Es por ello que, como compañía, siempre se debe estar preparado para los cambios organizacionales.

Ejemplos de cambio organizacional

Estos cambios, que nacen de la necesidad de romper un equilibrio existente para darle paso a una transformación financiera, generan mucho provecho a una organización. A continuación proponemos algunos ejemplos: 

  • Cambios de gestión: se dan cuando el personal directivo de una compañía abandona su cargo por determinado motivo y genera un cambio al que la organización debe adaptarse.
  • Cambios de competencia: ante un avance de la competencia, que gana una cuota de mercado, será necesario implementar un cambio organizacional para igualar o superar el servicio y así mantener la competitividad.
  • Avance tecnológico: este es uno de los cambios organizacionales más significativos, el cual puede incluir la reducción de costos e implementación de maquinaria que lleve a una reducción de personal. Además, los cambios tecnológicos sugieren un avance que de no realizarse, pueden dejar a la empresa fuera de su mercado.

Fuente: Enciclopedia Económica
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miércoles, 15 de julio de 2020

Las 10 competencias clave para encontrar empleo



Superar una entrevista de trabajo suele ser un proceso complejo debido a la alta competencia que existe para determinados puestos y sectores, especialmente en un mercado laboral tan incierto como el actual. Pero a veces, no superar el proceso no solo se debe a la competencia o a la situación económica. Debes lograr afinar las respuestas para poner de relieve que tienes esas habilidades y conocimientos que buscan los reclutadores en los aspirantes.

Gary Burnison, CEO de Korn Ferry, ha desvelado las 10 cosas deben demostrar los candidatos a la hora de superar una entrevista de trabajo. Según explica, más allá de las clásicas preguntas que permiten conocer el bagaje profesional del candidato, en términos de formación y experiencia laboral, a menudo, los seleccionadores usan fórmulas que descolocan a los candidatos, pues hacen referencia que, a priori, pueden no tener nada que ver con el puesto vacante o los conocimientos que se requieren.

Así, preguntar por el último libro que se ha leído, el estilo de música favorito o, incluso, hacer que la entrevista sea bidireccional, siendo el candidato el responsable de hacer las preguntas, son prácticas que los reclutadores emplean para, según Burnison, conocer cómo se adaptan a lo inesperado.

De este modo, el directivo pone de relieve que una de las tendencias que comienzan a emerger en materia de selección de talento es el foco en la actitud y en determinadas habilidades, más ligadas al ámbito social que técnico.

Según detallan, la afinidad con los conocimientos que el puesto requiere ya ha sido cribada a partir de la selección de curriculums inicial. Por lo tanto, lo que interesa en el proceso de entrevista es conocer cómo los aspirantes comunican sus ideas, cuáles son y si están o no alineadas con las del propio negocio.

Estas son las 10 competencias principales que los entrevistadores buscan en los candidatos:

1. Alineación con la cultura corporativa

Durante el desarrollo de la conversación, los reclutadores quieren ver si los ideales de trabajo del candidato coinciden con los impulsados por la empresa, el departamento o el equipo en el que se introducirá.

2. Nivel de motivación

También es importante la actitud, el entusiasmo y la motivación que lleva al aspirante a querer trabajar en la empresa y cómo buscará tener éxito a nivel personal. De esta forma, se dirime si será capaz de colaborar o trabajar en equipo, o si cuenta o no con habilidades para el liderazgo.

3. Tipo de habilidades

Principalmente, los seleccionadores quieren saber las habilidades técnicas, interpersonales, de gestión y liderazgo del candidata/o a un puesto de trabajo.

4. Potencial de liderazgo

Otra de los atributos más buscados es saber cómo se gestiona profesionalmente el propio candidato, conociendo por ejemplo qué razones le llevaron a estudiar una determinada carrera o a elegir una u otra empresa para adquirir experiencia, y cuál es la influencia ejercida sobre los demás.

5. Capacidad para comunicar

En cualquier entrevista de trabajo, el entrevistador/a estará atento a la expresión verbal y no verbal del aspirante, así como a su habilidad para escuchar, relacionar conceptos, debatir y reflexionar.

6. Equilibrio y apariencia

También se evaluará la presencia, tanto física como la imagen que se proyecta, del candidato, aunque sea a través de la pantalla si se trata de una video-entrevista. A través de la apariencia física y gestual, el reclutador se hará una idea de su nivel de confianza, seguridad, autoridad o poder de seducción o persuasión, lo cual es clave para puestos vinculados al departamento comercial especialmente.

7. Habilidad para resolver problemas

Otro de los aspectos clave para cualquier seleccionador es testear la capacidad de encontrar soluciones del aspirante y mirar más allá de lo obvio o lo que ya se está haciendo.

8. Habilidades interpersonales

Relacionadas con la empatía, la comunicación y cómo se interactúa con los demás.

9. Disposición a aceptar la responsabilidad

Referido a cómo se responde a la hora de tratar de crear lo "nuevo y diferente" y cómo aborda un error o una crisis.

10. Gestión de las emociones

Se buscará cómo de capaz se es cualquier candidato de gestionar el estrés en el lugar de trabajo, sin perder la calma.

Fuente: Equipos y Talento
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domingo, 29 de marzo de 2020

Liderar en la incertidumbre: el desafío de gestionar en tiempos de coronavirus

Crédito: Ilustración Ariel Escalante

En situaciones límites, las organizaciones necesitan una conducción empática, que sepa adaptarse a un nuevo escenario de inestabilidad y priorizar la comunicación con sus equipos

El coronavirus mantiene paralizada a buena parte del mundo. Vehículos militares patrullan las calles de diferentes países informando que la población no puede salir de sus casas, salvo casos de extrema gravedad. Si lo hacen por motivos irrelevantes pueden recibir multas o ser detenidos. Los sistemas de salud del Primer Mundo están totalmente colapsados. Pocos previeron esta debacle con tiempo. La subestimación, como el virus, fue global. Gestionar personas en el marco de una pandemia es una tarea compleja. Los parámetros que se deben usar son otros: los valores más hondos, los de la vida, se ponen en juego y las jerarquizaciones habituales no funcionan.

Un conflicto de semejante escala es más que un cisne negro o un evento inesperado, es una crisis tamaño mamut: una secuencia de eventos de gran escala y rapidez que producen desorientación y la sensación de pérdida de control. Un ejemplo, el VIX, el índice de volatilidad usado en el mundo bursátil, llamado vulgarmente como "índice del miedo", pasó de 12 a 80 puntos en las últimas semanas. La incertidumbre de un virus mundial produjo una inestabilidad generalizada.

Junto con Italia, España es uno de los países donde el coronavirus ha sido más virulento. María Victoria Zingoni está liderando la situación en Repsol. Ella es directora general de Negocios Comerciales y Química, presidenta de Repsol Electricidad y Gas y miembro del Comité Ejecutivo de Repsol, y está considerada una de las 15 directivas decisivas en España. Y un detalle: es argentina. "Una de las cosas que hemos hecho rápido como compañía es reconocer la crisis y es lo que tienes que hacer para poder moverte. Hay que diferenciar crisis de emergencia. Emergencia es un hecho puntual en algún lugar de la empresa. Una crisis nos toca a todos por igual. Cuando hay una emergencia hay planes de continuidad de las operaciones. Pero en la crisis hay un grado de incertidumbre enorme, no sabes qué necesitas para responder. Una vez que estás en modo crisis es clave poner reglas de juego claras y rápidamente. En nuestro caso decidimos una forma de trabajo remota, comunicarnos todos los días, ser transparentes en la comunicación, fomentar la colaboración y dejar en claro nuestras prioridades que son la seguridad de la gente, la continuidad de las operaciones y estar cerca del cliente. Además, trabajar en equipo y con flexibilidad por el grado de incertidumbre".

Comunicación

En tiempos de crisis, la comunicación es clave porque sostiene el tejido comunitario. Se precisa de una coordinación y un lenguaje que ayuden a cohesionar a la gente. La palabra bien pronunciada une. Liderar en la incertidumbre implica una serie de habilidades y comportamientos específicos, que no son poseídos por todos los líderes.

En estas semanas, vimos a algunos referentes tomando una actitud demasiado segura y positiva frente a esta crisis, eso genera sospechas acerca de su conocimiento y de su manejo de la realidad.

Para Joaquín Navajas, profesor y director del Laboratorio de Neurociencias de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) e investigador del Conicet, un desafío importante que tienen los líderes es que muchas de las características que los convirtieron en tales suelen ser peligrosas en contextos de crisis. "Los buenos líderes tienen auto-confianza, lo cual los hace propensos a tener un sesgo de exceso de optimismo y resulta que dicho sesgo proviene de una incapacidad que tienen algunas personas de reaccionar adecuadamente a contextos negativos. El cerebro de los excesivamente optimistas no procesa la información negativa como debería".

Cuestión de confianza

Una virtud indispensable en medio de la oscuridad es que cada palabra aporte luminosidad y lleve confianza. La especialista en liderazgo Amy Edmonson, en un artículo en Harvard Business Review, considera que, durante una crisis, la transparencia del líder es un valor primordial: "Ser claro en lo que se sabe, en lo que no se sabe y en lo que se necesita aprender más."

Esconder las malas noticias es un acto reflejo de muchas organizaciones. Hablar claro cuando la crisis emerge y ser sinceros con la gravedad del asunto es una estrategia vital para moverse rápido. Relativizar y hacerse los superados no es de líderes, sino de narcisistas que creen poder hacerle frente a todo. No sirve hacerse el James Bond.

La comunicación debe ser pedagógica y tener una claridad inusitada: cero ambigüedad e ironía. Es la firmeza serena, no el autoritarismo ni la improvisación, la que deja entrever que quien está comandando esa nave en medio de la turbulencia conoce las variables en juego y tiene criterio para buscar las mejores alternativas. En ningún lugar como en el temblor de las crisis es tan cierto que los gestos hablan más fuerte que las palabras. 

Cuidado líderes: el cuerpo habla.

Quién lidera en la incertidumbre, debe pensar que está siendo mirado por gente asustada que precisa aquello que no tiene: confianza y profesionalismo. Y la confianza no se sobreactúa ni se impone: la confianza se tiene y se comparte. La empatía de quien expone y se expone en medio de una crisis profunda debe considerar la fragilidad y escepticismo de cada uno de los involucrados. Hay que convencer explicando. No hay otra alternativa.

Paciencia y empatía

La paciencia y el respeto ante el miedo ajeno, es crucial. "Te entiendo y por eso estoy aquí para resolver este berenjenal". Estamos juntos, nadie suelta la mano de nadie. Esto también va a pasar.

Hay que comprender que en una crisis de gran escala, como es la pandemia del coronavirus, la primera actitud humana es la de la supervivencia; asegurar las necesidades básicas. Hemos visto la desesperación de mucha gente por proveerse lo necesario, e incluso de más, generando colas y faltantes. Esas personas desorbitadas son las mismas que al día siguiente se sientan a trabajar y a conducir procesos. Los líderes tienen que tener en cuenta que ahora están trabajando con personas que están sufriendo la incertidumbre. Deben ser empáticos y generar una diferencia positiva en la vida de las personas con quienes comparten el trabajo.

Zingoni explica que "mi agenda hoy tiene tres partes: gestión de crisis, una parte operativa que debo poder de mantener y, finalmente, estar cerca del equipo, mantener la motivación, ayudarlos a entender qué está pasando y darles confianza. De esto último aprendí mucho. La palabra empatía en su máxima expresión toma mucha relevancia. Saber qué le pasa a cada persona es crítico".

"El aislamiento nos hace perder nuestros grupos de apoyo y ayudar a que el otro tenga estabilidad emocional es clave. Yo les dije que está permitido llorar y gritar. Yo también lo hago, pero sé cuándo hacerlo. Y cuando transmito un mensaje al equipo lo hago con un optimismo contenido, pequeñas píldoras que nos ayuden a pensar en el día de mañana", asegura la ejecutiva argentina radicada en España. Evitar el exitismo de la esperanza fácil. No generar falsas expectativas.

Equipos de crisis

La pandemia actual requiere que los líderes y las organizaciones se preparen para lograr seguir con el negocio en este momento único. En un reciente estudio de McKinsey se recomiendan diferentes tipos de networks de equipos para poder confrontar la crisis.

Por un lado, estarán los equipos que pondrán sus cabezas a pensar en situaciones extremas e inusuales, imaginando nuevos escenarios. Por el otro, la network de equipos que actuarán sobre la marcha del negocio, como los equipos de supply chain para asegurar que la cadena de suministros no se rompa o equipos de tecnología para facilitar y hacer eficiente el trabajo desde casa.

Los líderes deben accionar esos equipos para que puedan dar respuestas efectivas a la magnitud. Andrés Ocampo es CFO de Geopark, una petrolera independiente listada en la bolsa de Nueva York (GPRK), con operaciones en seis países de América Latina, 600 empleados y US$600 millones de facturación. "Nosotros tuvimos un doble impacto. Uno fue el coronavirus que bajó la demanda mundial de petróleo. Además, los árabes anunciaron que iban a empezar una guerra de petróleo lo que llevó al barril de 65 a 25 dólares. Una tormenta perfecta. Además, a fin de año compramos una compañía por US$315 millones. Arrancamos el año pensando tener un Ebitda de US$400 millones y ahora ese número pasó a 100 millones. Nos peinaron 300 millones".

Ante esta situación en la empresa, la comunicación para Ocampo fue fundamental. "Creamos un comité de crisis que se reúne varias veces al día. El comité se aboca a mantener la rentabilidad y a cuidar a la gente y su salud. Lo primero que decidimos es mantener la calma y transmitirle a la gente esa calma. Les transmitimos a todos las medidas que estábamos tomando, que estábamos financieramente sanos para pasar la tormenta. Y es clave mostrar que el equipo directivo está tranquilo y trabajando en forma alineada, así como tomar las medidas adecuadas: todo el senior management y el directorio nos bajamos el sueldo voluntariamente ya que esto tiene un impacto en caja enorme, realizamos un ajuste brutal también, reduciendo 60% las inversiones consolidadas de la empresa. Bajamos de US$200 millones a US$70 millones la inversión, cerramos yacimientos marginales y redujimos costos. Y esto no hubiera sido posible sin un equipo armado para la crisis y todos alineados", explica el ejecutivo de la petrolera. Es imposible atravesar la tempestad solos.

Respirar y decidir

La intuición sola no es suficiente. Hay que desarrollar la cautela y la observación para entender cómo se desarrolla la crisis e ir tomando decisiones. Las crisis de grandes magnitudes y escalas son dinámicas y se van desarrollando con imprevisibilidad. Esto requiere que los líderes organizacionales hagan pausas para poder tomar una mejor perspectiva de los componentes de la situación, anticipándose para luego actuar.

El líder que se enfrasca en la vorágine, terminará devorado por el ojo del huracán. Si bien las crisis urgen y piden acción pura, un buen líder encontrará el espacio para poder reflexionar y actuar en consecuencia.

Se dice fácil, el asunto es tener el temple en estos momentos de pánico. Conocer los propios límites y capacidades es crucial para navegar los mares de la incertidumbre. Quien no se conoce, tiende a sobreactuar o a ningunear. Se trata de conducir: hacer llegar a la otra orilla a ese barco que está a punto de naufragar.

Ocampo y Zingoni coinciden en la importancia de este tema. El primero señala: "nos tomamos 36 horas para no tomar decisiones. Es un momento crítico y poder hacer una pausa te abre la cabeza para analizar todo. Luego de 36 horas nos sentamos con todas las ideas y comenzamos a definir temas". Zingoni enfatiza: "Necesitamos que la gente reaccione rápido y que tenga una pausa para saber cómo convivir en el día de mañana. Mi rol durante el día es ayudarlos a tener las prioridades claras y actuar rápido sin sobrerreaccionar ya que las decisiones que tomemos hoy van a impactar en nuestro mediano plazo. La pausa para pensar y saber qué riesgo tomamos es fundamental".

El líder post-coronavirus

La crisis del coronavirus en algún momento pasará lo que abre nuevos interrogantes. "Es prematuro sacar conclusiones para el futuro, pero creo que primero destaco que tengo un equipo mejor de lo que pensaba. La gente tiene mucho más para dar y como líderes tenemos que sacarlo y no esperar que venga una nueva crisis. Creo también que nos pelearemos menos internamente. Aprendimos que trabajando más en equipo de forma transparente es más constructivo. Y finalmente, hemos pasado a teletrabajar en forma automática en horas y nos damos cuenta que se puede hacer y, además, somos más eficaces", señala Zingoni.

Ocampo considera que el aprendizaje va a ser enorme "Estas cosas dejan cicatrices y piensas: ¿qué hubiera hecho si hubiera sabido que esto venía? Aprendí a ponerme más al servicio de la gente para que las cosas se hagan de forma eficiente y rápida y generar mayor apertura y confianza".

Que esta tremenda crisis sanitaria, económica y laboral no sea en vano. No podemos darnos el lujo de volver a la comodidad de nuestra zona de confort. Pasado este doloroso tsunami, sería inadmisible volver a barrenar igual. Por eso precisamos aprovechar cada minuto del camino que este virus nos está obligando a recorrer. Es un confinamiento global que, posiblemente, pasaremos por primera y única vez en nuestra vida. Es importante sacarle provecho. Vivimos llenándonos la boca con el lifelong learning y la necesidad de reaprender. Ahora, este virus nos exige hacerlo de un modo brutal. Debemos exprimir esta crisis, es una fruta agria y jugosa que puede servirnos para que transformemos no sólo nuestras acciones sino nuestro interior, ese que está siendo probado con el confinamiento. Esta pandemia hizo y hará vibrar las napas mismas de nuestra concepción del trabajo.

El coronavirus no será el fin del mundo, pero quizás sea el final de un tipo de mundo laboral al que nos habíamos acostumbrado. Hay que tener cuidado con los giros copernicanos, a veces, quienes los viven, pueden ser los últimos en registrarlos.

Andrés Hatum es PhD y Profesor de la Universidad Torcuato Di Tella y Nicolás José Isola es PhD y Coach Ejecutivo.
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sábado, 28 de marzo de 2020

Cómo vencer la “Distancia Social" a través de un liderazgo con empatía

Paula Kiger en SmartBrief on Leadership del pasado 18 de marzo plantea que las organizaciones grandes y pequeñas se están viendo obligadas a adaptarse rápidamente ante la situación actual de rápida expansión del COVID–19. Si ocupamos un puesto directivo estamos sometidos a la presión de ayudar a las personas a encontrar una dirección en medio de una intensa incertidumbre.

El término “distancia social” se emplea constantemente mientras los gobiernos publican normas para intentar separar a las personas unas de otras y de sus gérmenes. No se trata de exclusivamente conseguir que las personas se mantengan alejadas unas de otras sino que en estos momentos el líder debe procurar acercarse lo más posible a las emociones internas que puedan estar sintiendo sus profesionales. La empatía en el liderazgo es la forma de unificar a las personas independientemente de la distancia que les separe.

El liderazgo de este tipo de crisis demanda la combinación adecuada de cómo se y qué hacer.

I.- CÓMO SER UN LÍDER EN ESTE TIPO DE CRISIS

Madeline Dessing de Korn Ferry mantiene que existen 5 componentes clave para ser un líder efectivo en situaciones de crisis. Éstas son:

1.- Serenidad y calma.
2.- Confianza en las posibilidades de uno mismo.
3.- Coraje.
4.- Resiliencia.
5.- Empatía.

Todas son importantes pero la empatía juega un papel fundamental para fortalecer la voluntad de las personas que se encuentran en un estado cercano al colapso nervioso.

II.- QUÉ HACER CUANDO UNA CRISIS SUPERA AL DÍA A DÍA

Steve Newhall de Korn Ferry sugiere 4 claves sobre cómo el líder puede coger el testigo para guiar a sus profesionales a través de lo inesperado una vez la visión ha sido definida. Éstas son:

1.- Comunicar.
2.- Actuar.
3.- Buscar la claridad.
4.- Mantener la sencillez.

La visión es importante porque está en la naturaleza humana, especialmente en los casos de líderes que han ascendido por su capacidad de dominar los detalles y de implicarse a todos los niveles, el lanzarnos rápidamente y elaborar una lista de cosas que hacer para gestionar una crisis. Pero ésta sin una visión es una forma segura de perder tiempo, moral y dinero.

Newhall utiliza el siguiente ejemplo como muestra de cómo podemos transformar una visión complicada en una que llega a la audiencia y la inspire:

a).- Complicada: Mantener a nuestras personas, nuestros clientes y nuestras familias seguras, actuando con una responsabilidad social impecable y centrándonos en formas que nos permitan prosperar en una nueva normalidad lo antes posible.

b).- Sencilla: Mantener a las personas a salvo y las luces encendidas.

Como conclusión la autora plantea que la empatía y la decisión y firmeza no son conceptos opuestos. Newall insite en que hay que actuar con empatía pero que independientemente de lo que hagamos debemos actuar en tiempos de crisis, tal como decía Winston Churchill: “No me preocupa la acción, me preocupa la inacción”.

Isabel Carrasco
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